jueves, 16 de agosto de 2012

Contra el demonio de la carne


Sermón en el púlpito del párroco de San Francisco, de Popayán, en el año de 1960:

-Hijos míos: Hoy quiero hacerles una recomendación necesaria en estos tiempos de pecado. Por ningún motivo permitan que las muchachas de servicio se vayan los domingos en esos buses que dicen “A Cauca” porque se las llevan “Al placer” y allí, en esos sitios de lujuria, los soldados, que son ignorantes y cochinos, pueden infectar con gonorrea a estas señoritas. Luego en la casa, las muchachas, no me pregunten por qué, pueden contaminar a los patrones y después los patrones, que cumplen funciones maritales, pueden infectar a sus señoras esposas y ahí sí nos jodemos todos.

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