lunes, 23 de noviembre de 2009

Frase poética

Los niños dicen las cosas como las ven. Preguntado a un niño de seis años, que había visto por primera vez en telescopio a Júpiter el mayor planeta del sistema solar, cómo era, respondió tal como lo hubiera hecho un poeta en trance:

“Júpiter es como una esfera blanca con un color rojo.”

El colmo!

En un noticiero de la televisión se le preguntó a un reciclador de papeles inservibles del Ministerio de Justicia, el 13 de noviembre de 2009, sobre qué tan importantes habían sido esos documentos; dijo que se puso a leer los expedientes de un tipo que había violado a unos violadores.

¡Impertinente!

Una vieja, que vende ropa usada a precio de nueva, impertinente como entidad financiera en bancarrota, que tiene voz chillona como mujer dejada por el último tren de hace treinta años, llamó por teléfono a mi casa:
-¿Está Amparito?
-No está.
-¿Quién es usted?
-Ah, yo no sé.
-Bip…bip…bip…

La misma vieja volvió a insistir:
-¿Está Amparito?
-No está.
-¿Con quién hablo?
-Con el amante.
-¿Y qué hace allí?
-Esperando el bus.
-Bip…bip…bip…

sábado, 21 de noviembre de 2009

¡Ah tiempos agresivos estos!

Dos viejitas chuchumecas y dos señores menos viejos que las ancianitas, hacían fila en una moderna farmacia de una EPS en Popayán, que no cito para evitar la propaganda gratis, con el propósito de reclamar los remedios recetados por el médico.
La modernidad de la “botica” (como dicen las abuelas) consistía en la estrechez del lugar; atendida por un empleado de facciones paeces, una limpieza que dejaba ver el polvo encima de la pantalla LCD de un ordenador, un PC (para no repetir) y una cámara de televisión remota que incidía sobre la caja registradora. De pronto llegó un inmenso camión que traía nuevos pedidos de droga (farmacéutica, aclaro); el paez, con amabilidad fingida, dijo que tenía que recibir las encomiendas en el camión, por lo tanto suspendía la entrega de medicamentos y cerraba con llave de seguridad el local; que lo esperaran unos minutos afuera. Las primeras que protestaron fueron las chuchumecas:
-Señor, lo podemos esperar aquí adentro porque allá hay mucho sol.
-Qué pena señoras, pero tengo una cámara de control y debo cerrar por seguridad.
Las damas aceptaron a regañadientes el desaire de salir, mientras los caballeros atinaron a comentar:
-En este capitalismo desarrollado, que se llama neoliberalismo, todos somos ladrones mientras se demuestre lo contrario.

¡Esa es la cuestión!

Este episodio fue citado por el jurista Horacio Gómez Aristizábal.
En cierta ocasión un colega increpó a Horacio:
-Usted defiende a los malechores por plata, yo, en cambio, lo hago por honor.
-Bueno, cada uno lo hace por lo que le hace falta.
-¡Le exijo que retire sus palabras!
-Retiro las palabras, pero mantengo el concepto.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Diferencia política

En discusión añeja, que tuvo lugar por los años sesenta del siglo veinte entre un político de la derecha y Alfonso López Michelsen (bueno, digamos que era de centro derecha en los tiempos del MRL), se cruzaron las siguientes afirmaciones:
-En Rusia las elecciones son como la carrera de un solo caballo   –dijo el de la derecha–.
-En Colombia son como la carrera de varios caballos del mismo dueño–dijo Alfonso–.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Francisco Gómez Campillo

La nueva poesía del Cauca, la joven poesía de Popayán, tienen un vasto horizonte con Francisco Gómez Campillo; premio departamental del género con su obra Diálogo con las ventanas; premio nacional de poesía en 1993, con su creación La tiniebla luminosa. La aparición reciente en las letras nacionales lo hizo con la propiedad de los elegidos. Un aparte del Diálogo de las ventanas dice:
Voy con mi ventana inmóvil a todos lados
La ventana que soy me lleva en su vacío
Como un pasajero poseído por las transparencias
Indecibles de este viaje vertiginoso y lento.
Las gentes que pasan frente a mi ventana
Se alejan como se alejan los días
Pero soy yo quien abandona todo para siempre
Soy el pasajero único de su ventana
Abierta en la noche al paso de los mundos
Que vengan impulsados por los cantos del espacio
Que se llevan también mi ventana distraída
Hacia regiones llenas de ventanas absolutas.

Francisco Gómez Campillo es Licenciado en Español y Literatura por la Universidad del Cauca, guionista del Grupo de Teatro del Centro Cultural Bolívar, también coadyuvó en la fundación de la revista de poesía Ophelia; publicó, en el año 2000, La fisura del Cántico, libro del cual extraemos estos apartes:
Geometrías despiertas
Los dedos se alargan como hilos de insomnio
Para tocar el florecimiento del último abajo
Pero el abismo interpone figuras geométricas
Donde los hilos del discurso duermen enredados.

Abro entonces la puerta que da a la noche
Y veo sobre los cuerpos invisiblemente encorvados
Gibas geométricas donde se acumula todo el peso
De las caídas en abismos que ya no despiertan.

¿Qué monstruo oculta ese triángulo isósceles
De mi frente brillante? Pregunto al erudito moribundo
Que lo acarrea como si fuera el último ladrillo
Para culminar la pirámide de todas mis dudas.
Oh misteriosa procesión de dodecaedros sin peso
Conectados al pavimento por un grujir de vértebras
En los abismos que los engendran mis manos saben
Que sus formas seducen el alma para el desvelo.

Amantes
Cómo has de abrazar el cuerpo de mi caída
Si mi caída es la lejanía de tu cuerpo
Si mi cuerpo y tu cuerpo ciegos se abrazan
O se pierden uno en el otro como dos espejos

Sin embargo caer es buscar tu cuerpo por las calles
Donde soy nada más que un deambular bajo los astros
Un decirme vertiginosamente tu cuerpo
Con la voz de mi caída sola brillando

Los pasos se ramifican en desorden formando
El vasto laberinto de todos mis alejamientos
Y mi cuerpo y tu cuerpo sombras son que se encuentran
Como dos cuerpos que al abrazarse se destruyen

En la ciudad donde los pasos trazan
El dibujo de una búsqueda sin centro
Donde aparecemos y desaparecemos como nubes
Prolongando la dicha o la desdicha o el juego.

Francisco Gómez Campillo en la actualidad es profesor de la Universidad del Cauca, donde ejerce la noble misión de preparar lo próximos talentos en las letras. Seguramente escalará nuevos y más altos peldaños en la escala más exigente del pensamiento estético, por eso, tal vez, tiene esa apreciación de cómo son los saltos en poesía:
La ciudad que se lleva dentro
Salta hacia fuera
Y en su lugar sólo queda la vasta oscuridad del salto

La oscuridad que se lleva dentro
Salta hacia la luz
Y en su lugar sólo queda el brillo del salto en el cielo

El salto que se lleva dentro
Salta como un gato
Y en su lugar sólo queda el ojo del gato contemplándolo

El silencio que se lleva dentro
Salta hacia el silencio
Y en su lugar sólo queda la música de todos los saltos…  

martes, 17 de noviembre de 2009

¡Sólo un deseo!

Un costeño, del litoral norte colombiano, se encontró una botella que contenía un Genio y lo liberó. En agradecimiento el Genio le concedió un deseo, no más.
-Señor Genio: quiero que vea este mapa, allí están Israel y Palestina y quiero que se acabe esa guerra que ya no soporto.
-Mira, ese mapa ya lo conozco. Esa guerra lleva siglos entre judíos y árabes; es imposible acabar con ella. Pídeme otro deseo.
-Bueno, señor Genio, entonces quiero que me concedas una mujer para casarme, que sea bella, inteligente, comprensiva, trabajadora, que me lleve el desayuno a la cama, que no me de cantaleta cuando llegue tarde, que me lave la ropa y la planche como a mi me gusta, que…
-Espera un momento. Mejor trae ese mapa que me mostraste a ver qué puedo hacer.

lunes, 16 de noviembre de 2009

¡Ay! Alfredo

Que un sociólogo reconocido como Alfredo Molano, que ha escrito varios libros, que tiene una columna en El Espectador de los domingos, haya dicho (El Espectador domingo 15 de noviembre de 2009) que por haber sido maltratado por unos agentes de la antigua Unión Soviética en Alemania dejó atrás su comunismo, refleja una débil ideología, un confundimiento entre las teorías políticas y los agentes que, en ese contexto de guerra fría, actuaban. Así son nuestros orientadores: dicen lo que conviene al gran poder; anteponen su importancia a unas tesis que controvierten el orden imperante. Ahí está su éxito editorial. 

sábado, 14 de noviembre de 2009

Epigrama "anónimo"

Desconozco al autor del siguiente epigrama que recogí de oídas. Me parece gracioso y acertado; por eso lo incluyo.




Si mal hablas de mi
es posible novedad,
si hablo bien de ti,
probable, sea verdad.
Lo más claro y seguro
en ambos casos, sean,
cual lamentador de  muro,
que las plebes no nos crean.